21 días

 

El lugar más confortable por excelencia de una casa, ese en el que decidimos permitirle al cuerpo que se abandone a la fuerza de la gravedad, podría ser por ejemplo, el sofá del salón, la cama en el dormitorio o el sobradillo de la ventana.

Se puede afirmar, sin ánimo de equivocarse, que en la configuración arquitectónica de la mente también existe un lugar en el que resulta más cómodo estar. Continúa leyendo…