El Proyecto del Ser humano

 

«Cada cosa pa su cosa», solía decir mi abuela, con un gesto de asombro y asimilación, cuando se percataba de que la función de algo no la podía llevar a cabo otra cosa que no fuese aquella para lo que estuviese diseñada.

Es bastante natural admitir y comprobar que una lata de atún se abrirá con mayor diligencia y efectividad por medio de un abrelatas que de un martillo y un escoplo. Pero algo tan simple y lógico como eso, que aparentemente no Continúa leyendo…

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