“Acerca de ella”

 

Ermelinda nació en Arrecife, en la isla de Lanzarote, hace ya treinta y pico años. Descendiente de campesinos y marineros conejeros, de su padre heredó, entre otras cosas, su rebeldía autodidacta. Sin embargo, de su madre, una especie de abnegación silenciosa, y ese algo extraño que la empuja a querer ver una sonrisa de bienestar y de calma en los demás.

Reconoce con timidez vivir en una perpetua dicotomía entre su ferviente anhelo de paz y esa silenciosa inclinación a buscar polémica, conflictos de conciencia que sacudan los viejos paradigmas terrenales, tendencia que le viene de su naturaleza índigo.

Risueña y extrovertida en su niñez, con prontitud advirtió matices “grisáceos”, como diría ella, en su forma de sentirse y de apreciar la existencia, motivo determinante para decantarse  por las letras y comenzar a escribir desde muy joven.

 

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En torno a ello, el empuje de querer conocer lo que existe más allá de lo físico, y atendiendo a su innato convencimiento de no ser sólo impulsos y respuestas meramente de carne y hueso, ha estado vinculada al estudio del ser por medio de las terapias alternativas y energéticas entre otros.

Impresionable, metódica, perfeccionista hasta rozar la obsesión, ha querido saciar su deseo de hacer menos efímeros los momentos de la vida mediante la fotografía, con la que procura aproximarse visualmente a sus emociones y sensaciones.

Siente pasión por su tierra natal, por sus islas Canarias y por el Universo, ese universo que trasciende los límites y que está en cada uno de los seres humanos.

 

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