“Pasajes y compases”

 

«En este punto dejó surgir de su conciencia una silenciosa afirmación que contenía la increíble posibilidad de que la magia fuera tan real como la vida misma. Era bastante viable creerlo firmemente, aunque tan sólo fuese un susurro de su espíritu. Y es que para ella todo lo que le estaba ocurriendo era mágico, incluido su propio ser.»