La religión que profeso

 

Siempre tuve por costumbre unir las dos manos, no sé si por imposición de un hábito religioso, eclesiástico o como respuesta a un impulso que habita escondido en lo más hondo de mi memoria.

No es sencillo explicar por medio de conceptos y palabras lo que ocurre cuando llevas a cabo ese sencillo mudra. Sin embargo, me puedo aventurar y decir que se inicia todo un despliegue de cambios y movimientos a nivel sutil que Continúa leyendo…

A solas con la fe

 

«Si no lo veo, no lo creo», me dices de esa forma tan altiva. ¿No te cansas de ser tan descreído? ¿No te pesa generar tanta racionalidad en la cabeza? Crees que yo soy el que hace todo mal, que tengo la culpa de que el hastío por la vida, por tu vida se haya instalado en tu procesador central. Y además crees que yo soy la causa de que hayan desaparecido tus ganas de mejorar esa condición tan Continúa leyendo…

Cuando las emociones difuminan la objetividad

 

Tanto es así que aquí se podría volver a aplicar el dicho de “no hay más ciego que el que no quiere ver”. Ya podemos nadar en la abundancia que, si las emociones desvían nuestra conciencia, no veremos más que el punto en el que está fija nuestra atención.

Cuántas veces me habré visto condenándome por este motivo, con un monólogo poco halagüeño en donde me pregunto de dónde nace Continúa leyendo…

No tengo espacio para tanta información

 

—Reviso todas mis cuentas sociales, las newsletter, reviso todos y cada uno de los foros de conversación de los temas que me interesan, que necesito saber, ojeo uno por uno todos los artículos y post de todas y cada una de mis páginas favoritas. Y cuando llego al fin al final de esa tarea, siento que a mi mente le falta información, que debería completar esos puntos que Continúa leyendo…

Un descubrimiento llamado confianza

 

Llevo eones buscando lo que alguien una vez me dijo que sería la llave de la victoria. Un elemento intangible, invisible, escurridizo, fantasmal y, a estas alturas, creo que inexistente.

Al parecer es de la misma esencia que la fuente. Una dosis exacta y precisa de ese éter, por llamarlo de alguna manera, que abre todas las puertas, que produce todos los resultados, que concurre hacia la creación de lo posible y lo imposible. Continúa leyendo…

El gusto por complicarnos la vida

 

Comienzo este post con esa pregunta cansada por aparecer al final de tantas luchas que al final resultan fútiles y hasta cómicas. ¿Por qué nos gusta complicarnos?

¿Qué hay de atractivo en alterar el sentido de lo que ya tiene su sentido? ¿Qué nos motiva a… no, rectifico;  ¿qué nos empuja a hacer exactamente lo que, por simple lógica, es contrario al propósito, contrario a la naturaleza del primer movimiento? ¿Cómo resulta tan sencillo hacerlo más difícil? Continúa leyendo…