El respeto al Ser

 

Mucho se está moviendo en este último tiempo. Mucho se quema, mucho se agrieta, mucho vuela, mucho se inunda, mucho se rompe, mucho se desmorona… Una vibración implacable que, como grano zarandeado en un cedazo, nos despoja de aquello con lo que nos cubrimos, de aquello con lo que nos empeñamos en ocultar de nosotros. Y no sólo para Continúa leyendo…

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La resistencia, ¿fortaleza o debilidad?

 

Cuando pronuncio la palabra resistencia una especie de lluvia de hojitas de laureles parecen decorar la secuencia. Porque la resistencia suele emparejarse a actos heroicos, a luchas sin tregua por lograr un objetivo, a éxito frente a las adversidades, a musculosas mentes, impertérritas y de semblantes agotadamente satisfechos. La resistencia laureada en verdad tiene otro nombre, perseverancia. Y Continúa leyendo…

La religión que profeso

 

Siempre tuve por costumbre unir las dos manos, no sé si por imposición de un hábito religioso, eclesiástico o como respuesta a un impulso que habita escondido en lo más hondo de mi memoria.

No es sencillo explicar por medio de conceptos y palabras lo que ocurre cuando llevas a cabo ese sencillo mudra. Sin embargo, me puedo aventurar y decir que se inicia todo un despliegue de cambios y movimientos a nivel sutil que Continúa leyendo…

A solas con la fe

 

«Si no lo veo, no lo creo», me dices de esa forma tan altiva. ¿No te cansas de ser tan descreído? ¿No te pesa generar tanta racionalidad en la cabeza? Crees que yo soy el que hace todo mal, que tengo la culpa de que el hastío por la vida, por tu vida se haya instalado en tu procesador central. Y además crees que yo soy la causa de que hayan desaparecido tus ganas de mejorar esa condición tan Continúa leyendo…

Cuando las emociones difuminan la objetividad

 

Tanto es así que aquí se podría volver a aplicar el dicho de “no hay más ciego que el que no quiere ver”. Ya podemos nadar en la abundancia que, si las emociones desvían nuestra conciencia, no veremos más que el punto en el que está fija nuestra atención.

Cuántas veces me habré visto condenándome por este motivo, con un monólogo poco halagüeño en donde me pregunto de dónde nace Continúa leyendo…