Una interpretación nueva cada vez

 

El giro de los acontecimientos dibuja un concepto cíclico que tiene como epicentro el regreso de la mirada hacia un tiempo lleno de momentos inacabados, inconclusos. Maya, la protagonista, insiste en ello recordando el resultado de algunas de las más importantes relaciones que tuvo en su vida. Y cómo lo inacabado cambia de significado gracias al bagaje que se suma a su manera de interpretar las circunstancias. De esta manera, cada vez que se detiene a contemplarse a sí misma, la experiencia se renueva y se amplifica un poco más.

 

La espiral turca

Todo está por escribirse

Los recuerdos se van petrificando en la memoria de las experiencias, como jueces que atestiguan y verifican lo que va aconteciendo en la vida, diciendo “esto estuvo bien” o “esto estuvo no muy bien”.

Maya utilizaba sus recuerdos en retrospectiva para valorar y valorarse, para medir su existencia y catalogar su camino. Maya y Ian y Rick y todos los seres humanos. Pero aquellos saben bien que lo que está escrito se puede re-escribir, se puede reinventar, se puede crear de nuevo.