La espiral turca

El impulso de buscar

No es necesario ir hasta los confines de lo conocido para encontrar las respuestas. No se necesita hacer largos viajes, ni cruzar hasta la otra parte del mundo para comenzar la gran búsqueda.

Sin embargo, es preciso sentirse alejado de uno mismo para que surja ese deseo. Ian siempre estuvo lejos de los suyos, deambulando por aquí y allá, intentando conocer el mundo, tratando de satisfacer su impulso curioso de descubrimientos. Y sólo cuando hubo agotado toda su sed de conquista, obtuvo su triunfo: entender que su búsqueda no era sino el deseo de regresar a casa.

 

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